miércoles, 31 de diciembre de 2008

William Morris. Cómo vivimos y cómo podríamos vivir


Releyendo un libro de William Morris, he encontrado el siguiente texto que, a pesar de que tiene más de 100 años, no me parece tan anticuado… (por desgracia). 

“Y de nuevo la palabra arte me lleva a plantearme mi última exigencia, y es que el ambiente material que nos rodee sea agradable, generoso y bello; sé que es una exigencia ambiciosa, pero les diré que, si no puede ser satisfecha, si toda comunidad civilizada no puede proporcionar ese ambiente a todos sus miembros, no quiero que el mundo prosiga; la existencia del hombre habrá sido mera miseria. No creo que, bajo las actuales circunstancias, sea posible hablar con demasiada vehemencia sobre este asunto. Pero estoy seguro de que llegará el día en que la gente encuentre difícil de creer que una comunidad rica como la nuestra y con tal dominio sobre la naturaleza exterior, haya podido someterse a una vida tan mezquina, andrajosa y sucia como la nuestra.

Y, de una vez por todas, no hay nada en nuestras circunstancias, salvo la persecución del beneficio, que nos arrastre a ello. Es el beneficio el que amontona a los hombres en enormes e imposibles aglomeraciones llamadas ciudades, por ejemplo; es el beneficio el que allí los hacina en barrios cerrados, sin jardines ni espacios abiertos; es el beneficio el que no toma la más mínima precaución contra la inmersión de distritos enteros en nubes de humos sulfurosos, que transforman hermosos ríos en inmundas cloacas; el que condena a vivir a todos, salvo a los ricos, apretujados en viviendas estúpidamente reducidas en el mejor de los casos, porque en el peor, no hay ni siquiera palabras para designar tal ruindad.

Me parece casi increíble que podamos soportar tan crasa estupidez; pero sé que no lo haríamos si pudiéramos remediarlo. No la soportaremos cuando los obreros se quiten de la cabeza que son un mero apéndice del proceso de creación de beneficios, que cuanto más beneficios se obtengan, mayores empleos y salarios más altos tendrán y que, por lo tanto, toda la inmundicia increíble, el desorden y la degradación de la civilización moderna son signos de su prosperidad; lejos de ello, son los signos de su esclavitud. Cuando hayan dejado de ser esclavos exigirán, como lo más natural del mundo, que cada hombre y que cada familia sea alojada con holgura; que cada niño pueda jugar en un jardín cercano a la casa de sus padres; que las casas, por su evidente decencia y orden, puedan ser ornamentos de la naturaleza y no desfiguraciones de ella, porque es casi seguro que la decencia y el orden mencionados, cuando lleguen a ser habituales, llevarán con casi toda certeza a la belleza en la construcción. Todo esto supondría, por supuesto, que las gentes –es decir, la sociedad en su conjunto- debidamente organizadas, en posesión plena de los medios de producción, no como propiedad individual, sino empleados por todos según lo exija la ocasión; y no sólo en esos términos es posible; en cualesquiera otros la gente será arrastrada a acumular riquezas privadas para sí misma, y la consecuencia será una vez más el derroche de los bienes de la comunidad y la perpetuación de la división de clases, lo que significa guerra y despilfarro continuos.” (William Morris. Cómo vivimos y cómo podríamos vivir. Conferencia publicada en 1887). 

5 comentarios:

Raul dijo...

Increíble, parece escrito hace un par de meses.

Gracias por descubrirme textos de Morris, nunca le habia leido y tendré que hacerlo.

un saludo

Raquel Pelta dijo...

Hola Raúl,
sí, la verdad es que parece que fue escrito ayer. Lo malo de esto es que se publicó en 1887 y da la impresión de que el panorama social no ha cambiado demasiado. En fin...
Por si te interesa, la referencia del libro es: Morris, William: Cómo vivimos y cómo podríamos vivir. Trabajo útil o esfuerzo inútil. El arte bajo la plutocracia, Logroño, Pepitas de calabaza, 2004.
Contiene tres ensayos de Morris y están bien para empezar a leerlo.
Luego, como me imagino que sabes, hay un montón de cosas en Internet sobre él y de él. Colocaré este en mi lista de libros por si os puede ser de utilidad.
Saludos y feliz año.

Miriam dijo...

Has vuelto! y de manera contundente!
Impresionantes las palabras de Morris.

¡Feliz año Raquel!
Un abrazo,

Miriam

Raquel Pelta dijo...

Hola Miriam,
pues tengo otra cita, también de Morris,interesante. Luego la pongo.
Feliz año para ti también y un beso.

Catanea dijo...

Topsy lives!