sábado, 18 de julio de 2009

Tema de proyecto final de estudios 2008-2009

Cada año, en la Escuela Elisava de Barcelona, los profesores del Proyecto Final de Estudios del área de diseño gráfico, proponemos un tema que ha de servir de marco para el trabajo de los alumnos.
Cada proyecto consta de dos fases. Una primera de investigación "para" el diseño y una segunda de realización del diseño. Ambas fases son imprescindibles e inseparables pues una refuerza a la otra. Así es, al menos, como lo entendemos Oriol Nicolàs, Rober Pallàs y yo. Para mi, por tanto, es una oportunidad magnífica para poner en práctica aquello que decía Kurt Lewin: "No hay nada más práctico que una buena teoría".
Nuestros alumnos han de realizar una memoria de investigación y una de proyecto que acompañan al desarrollo de todos los diseños.
Como ya he comentado, se parte de un tema que sirve de marco general y, a partir de ahí, el estudiante elige aquellos aspectos que le interesan más. Investiga en ellos con el objetivo de detectar una necesidad o un problema y desarrolla su proyecto de diseño que ha de responder a unos objetivos claros.
Nuestros alumnos tienen libertad para plantear sus proyectos, aunque eso sí, se les pide que estos estén bien fundamentados y sean viables.
El título de nuestra propuesta para el curso académico 2008-2009 fue "Diseñar para cambiar". La idea surgió a partir de la siguiente frase:
“Algo que sabemos muy bien sobre el presente es que el mundo está cambiando rápida y profundamente. Lo único cierto que conocemos sobre el futuro es que el cambio actual debe cambiar de dirección. Debe encontrar el camino a la sostenibilidad”.
Con este texto se iniciaba la convocatoria del Congreso “Changing the Change. Design Visions Proposals and Tools”. Celebrado en julio de 2008 en Turín, tenía como propósito hacer una contribución significativa para encontrar ese camino trazando un estado de la cuestión en términos de investigación sobre las visiones, propuestas y herramientas con las que el diseño puede tomar parte de una manera activa y positiva en un proceso de aprendizaje social amplio.
Quizá las aportaciones más interesantes de “Changing the Change” han sido la elaboración de una declaración de principios y la puesta en común de una serie de temas que surgieron durante las discusiones mantenidas por los asistentes.
Entre esos principios, se encuentran que la sostenibilidad debe ser la meta de cualquier posible actividad de investigación de diseño. Se entiende por sostenibilidad un cambio sistemático que ha de promoverse a escala local y global, que se consigue a través de un proceso de aprendizaje social más amplio, reorientando las transformaciones actuales insostenibles hacia una sociedad del conocimiento sostenible.
Asimismo, “Changing the Change” planteaba una serie de cuestiones, entre otras: ¿cómo producir cambios radicales en la vida cotidiana, orientándolos hacia estilos de vida sostenibles? ¿Cómo promover cualidades sostenibles, compartiendo el conocimiento a través de distancias geográficas, diferencias culturales y barreras disciplinarias? ¿Cómo promover modelos de producción y de consumo basados en un uso sostenible de los recursos sociales y físicos locales? ¿Cómo la artesanía, las producciones tradicionales y las tecnologías avanzadas pueden fusionarse y colaborar en la perspectiva de una economía de conocimiento sostenible? ¿Cómo los diseñadores pueden convertirse en agentes de sostenibilidad en una sociedad en la que cada vez más gente toma decisiones de diseño? ¿Cuáles son las herramientas conceptuales y prácticas en un mundo interconectado donde están emergiendo narrativas diferentes (por ejemplo, no occidentales)?
Muchas son las preguntas pero en el fondo de todas ellas subyace la conciencia de que vivimos en una sociedad dual, donde conviven la oportunidad con la miseria, el lujo con el bajo coste y la riqueza con la pobreza.
En ese sentido, hay que señalar que no son pocos los profesionales del diseño que han puesto en cuestión la idea de bienestar de los países industrializados: “Hoy sabemos que esta hipótesis, eso es, la relación directa entre bienestar y consumo, no siempre es verdadera. Sobre todo sabemos que la promesa de bienestar que se propone no es sostenible. No puede, en otras palabras, ser extendida por igual a todos los habitantes del planeta”, ha señalado Ezio Manzini.
Todas estas reflexiones también han llevado a poner en duda nuestros modos de consumir y a llamar la atención sobre la necesidad de que aparezcan nuevos modelos de desarrollo y nuevas ideas de bienestar, partiendo de la base de que éstas son producto de una construcción social y que se forman con el tiempo en relación con una serie de factores. Prácticamente hasta ahora, nuestro concepto de bienestar se ha basado en el producto, y eso ha originado un modelo que resulta absolutamente insostenible.
Como alternativa, lo que algunos sugieren es que debemos vivir mejor consumiendo menos. Y es ahí dónde el diseño se enfrenta a una situación difícil porque ¿cómo convencer a la gente de que puede vivir mejor consumiendo menos y regenerando la calidad de su hábitat?
Hay quienes proponen, como Manzini, que comencemos a mirar hacia las cualidades inmateriales de la cultura y al propio contexto de la vida cotidiana para encontrar otra idea de bienestar.
¿Cuál podría ser, entonces, el papel de los diseñadores? Sin duda se enfrentan a una tarea difícil: contribuir a un cambio en nuestros modelos de vida que sirva para mejorar el medio ambiente y, al mismo tiempo, para paliar el desfase que hoy en día existe entre las aspiraciones y expectativas vitales y los medios para satisfacerlas. ¿Y, quizá también, para calmar la impaciencia del capital y la competencia que nos están empujando a una era de ansiedad?
Pero, para conseguirlo, en primer lugar es necesario poner en marcha una serie de estrategias como, por ejemplo, cambiar el punto de vista de las personas y desplazar el centro del interés de las cosas hacia lo que se puede hacer con ellas.
Sostenibilidad, nuevos modelos de bienestar y cambio social, fueron algunos de los conceptos que propusimos para el Proyecto Final de Estudios del curso 2008-2009. Eran, desde luego, temas complejos pero, desde mi punto de vista y el de mis compañeros, muy estimulantes.



6 comentarios:

Rober Sint dijo...

Me encanta como escribes, puedo decir que es un texto nutritivo y super alimenticio.

En su lectura es de gran interes como dejas ver los nuevos caminos, lineas de trabajo y de investigación futuras, en las que los diseñadores tendremos que explorar en los próximos años.

Me parece interesante la defensa del papel de los diseñadores en la sociedad como actores activos y generadores de nuevos modelos y puntos de vista
que permitan mejorar y cambiarla; dando nuevas soluciones y enfoques en un mundo esquizofrénico bipolar.


Muchas gracias nuevamente por compartir
tu tiempo y sabiduria de manera tan generosa!!!


un gran abrazo



rober pallás_Director Creativo
HUMANGRAPHICS

Raquel Pelta dijo...

Gracias Rober. La verdad es que, aunque siempre existirá un diseño para el mercado, me parece que hay que ir planteándose, además, otras cosas.
Un abrazo.

Marina dijo...

Hola Raquel, Rober (y Oriol)!

Que gran tema habéis planteado este año, la verdad es que me hubiera gustado mucho trabajar con él en mi PFE. Qué tal han sido los proyectos? Como han ido? Resultados interesantes? Tengo ganas de verlos expuestos en tu Blog (y a ver si puedo ir en septiembre a ver las exposiciones!)
Hasta pronto!

txell llorach dijo...

Totalmente de acuerdo con Marina!

Me parece un tema realmente interesante para un PFE! Y, justo iba leyendo que pensaba lo mismo que dice Marina, ir en Septiembre! No pude ir en junio, me apunto en Septiembre!

Conocéis ya las fechas?

Un saludo para los tres!

Raquel Pelta dijo...

Marina y Txell,
¡qué ilusión encontraros por aquí! A ver si nos vemos en el mundo offline.
Bueno, es que como cada año tenemos que plantear un tema, la cosa no es fácil. Ahora estamos dándole vueltas al del curso que viene.
En todo caso, ya sabéis que nos va la cuestión social.
Iré colocando los proyectos a lo largo de estos días, aunque todavía faltan la mitad por presentar, porque han decidido que lo harán en septiembre.
Por cierto, Txell, mándame fotos de tus trabajos.
Respecto al grupo, la verdad es que estamos muy contentos porque han trabajado mucho.
Besos a las dos.

txell llorach dijo...

Pues sí Raquel, a ver si nos vemos offline...

Y a ver también si te paso material... Estoy terminando algunos proyectos y ando bastante liada, pero en cuanto pueda te paso algo.